El futuro empieza a estar en nuestras manos si nos organizamos y empoderamos con energía.

Disponemos de tecnologías energéticas y a precios cada vez más asequibles en un sistema energético cada vez más electrificado. En España, en la próxima década, se puede duplicar la electrificación de la energía final consumida que en el caso de los hogares puede ser del 100%. Podemos reducir nuestro consumo residencial de energía eléctrica y cubrir este menor consumo con electricidad de fuentes renovables implantadas en nuestro entorno cercano y funcionando en régimen de balance neto o autosuficiencia conectada.

Son instalaciones con las que conseguimos cubrir nuestras necesidades de forma autónoma, conectados a red, en autoconsumo con balance neto, intercambiando excedentes con la red, o “autosuficiencia conectada” que es quizás el esquema más plausible y que puede aplicarse a todas las escalas.

Esto ya es posible y a precios del kWh sensiblemente inferiores a los que pagamos a las comercializadoras eléctricas, tanto en régimen de autosuficiencia como en el de “autosuficiencia conectada” aunque en este último caso, en el estado actual de la normativa española es más costoso y complicado, desde el punto de vista de tramitación.

Hay que unir la posibilidad cubrir también las necesidades energéticas en materia de movilidad. Existe la posibilidad de cargar el vehículo con excedentes del hogar. Por otro lado, se une la posibilidad de utilizar también las baterías del vehículo, que suelen acumular unos 30-40 kWh y creciendo, para suministrar energía a los hogares o incluso devolver a la red

¿Qué es lo que limita la generalización de este empoderamiento de los ciudadanos?

  • Por un lado, las empresas eléctricas y energéticas, pretendiendo retrasar las renovables y el autoconsumo para rentabilizar al máximo sus instalaciones.
  • Por otro, la propia industria del automóvil.
  • El Gobierno ralentizando normativamente el autoconsumo, no prima diferencialmente el vehículo eléctrico.

La buena noticia es que estas limitaciones tienen los meses contados ya que hay otro pequeño gran poder que irrumpe en el escenario energético junto a los ciudadanos que son las ciudades, que de ser grandes consumidoras de energía y emisoras de gases de efecto invernadero pretenden “renovarse con energía”.

En España dado el espacio de que disponen la mayoría de los municipios en tejado y suelo y el mayor potencial de la FV por nuestra mayor radiación solar (superior en más de un 60% a la de Alemania). En Murcia en sus 14,2 km2 de tejados se pueden instalar los casi 1000 MW para producir toda a electricidad de uso residencial. En Madrid, el Ayuntamiento de la capital no solo puede reducir el consumo energético de sus más de 1000 edificios, escuelas incluidas, a la mitad y en gran parte electrificarlo, sino que puede llegar a ser autosuficiente eléctricamente en balance neto con solo implantar instalaciones fotovoltaicas en sus cubiertas y pérgolas en espacios cercanos.

 

FUENTE: https://blogs.20minutos.es/la-energia-como-derecho/2018/03/26/el-pequeno-gran-poder-de-los-ciudadanos-y-de-las-ciudades-en-el-ambito-energetico/